#YoConfioEnAladinos
Te das cuenta de la mancha y ya sabes lo que viene: o sale… o se queda ahí para siempre. Si estás buscando cómo quitar una mancha de bolígrafo del sofá, ya habrás visto que no es tan sencillo como parece.
La tinta de bolígrafo no es una mancha cualquiera. No se queda en la superficie, se mete en la tela, y si no se trata bien, lo único que haces es extenderla.
Aun así, hay formas de intentar quitarla o al menos mejorar bastante el aspecto.
La tinta está hecha para fijarse. Cuando cae sobre la tapicería, penetra en las fibras y no se va con una limpieza normal.
Por eso pasan estas cosas:
Además, no todos los tejidos reaccionan igual. Antes de hacer nada, comprueba la etiqueta del sofá:
Si pone S, no uses agua ni productos acuosos.
Si pone W o WS, puedes seguir.
Si el sofá es de piel o polipiel, ten más cuidado con el alcohol — puede resecarla.
Aquí tienes más posibilidades.
No todos funcionan igual en todos los tejidos, pero estos son los más habituales.
El alcohol isopropílico del 90% es de los que mejor funciona para disolver tinta. Aplica un poco en un paño y da pequeños toques sin arrastrar. Prueba antes en una zona que no se vea — si el tejido cambia de color o reacciona raro, no sigas. En sofás de piel, usa muy poca cantidad y después hidrata la zona con una crema específica.
Suele funcionar mejor en manchas recientes. Mezcla un poco de jabón con agua, humedece un paño y limpia con suavidad sin empapar demasiado. Después seca con otro paño limpio.
Productos tan cotidianos como el lavavajillas pueden ayudar. Prepara agua jabonosa con un poco de lavavajillas, empapa un paño en la espuma y aplícalo sobre la mancha con toques suaves. Termina secando bien la zona con un paño limpio.
En algunos casos funciona. Mezcla dos cucharaditas de vinagre blanco con una cucharada de jabón lavavajillas y un poco de agua. Aplica la mezcla con un paño dando pequeños toques, deja actuar unos 10 minutos y retira con un paño húmedo de agua fría. No lo uses en tejidos delicados sin probar antes en una zona escondida.
Aquí es donde mucha gente falla:
Hay situaciones en las que la mancha no desaparece del todo:
En estos casos lo que se puede conseguir es mejorar bastante, pero no siempre dejarlo perfecto.
Cuando la tinta está muy metida, la limpieza superficial se queda corta. En esos casos hay quien opta por contactar con nosotros, como empresa especializada en limpieza de sofás a domicilio, trabajamos el tejido desde dentro y no solo en la superficie.
Quitar una mancha de bolígrafo del sofá no siempre es fácil, pero hacerlo bien desde el principio marca la diferencia. Cuanto antes actúes y menos experimentos hagas, más opciones tienes de que el sofá vuelva a verse bien.